El confinamiento y los pellejitos de los callos | CocoWod

El confinamiento y los pellejitos de los callos

Con la pandemia y el confinamiento hemos aprendido a practicar CrossFit casero. Los box se pusieron las pilas y en menos de 48 horas ya teníamos WOD por Instagram, Whatsapp, etcétera. Nuestros coaches tiraron de imaginación para adaptar todo tipo de EMOM, AMRAP, For Time, a los medios que teníamos en casa.

Así, nos hemos atiborrado a hacer reps de air-squats, burpees, sit-ups, push-ups y otros compañeros mártires. En CocoWod tuvimos la suerte de poder contar con una kettlebell y una barra con algunos discos que nos prestó nuestro coach, y pasamos un confinamiento menos cardio.

Pero por mucho que se usaran todo tipo de objetos de mayor o menor peso, los pellejitos en los callos empezaron a salir, y es que de no usarlos, las durezas de reblandecieron. Y así veíamos desaparecer nuestras heridas de guerra.

Y el ansiado día que abrieron los box, en el primer pull-up o toes-to-bar, volvimos a las vivencias de nuestros primeros días de CrossFit: manos con heridas dignas de La Matanza De Texas. 

Así que vuelta a empezar. En la primera semana de junio el producto más vendido en farmacias no eran los geles hidroalcohólicos sino los botes de crema Blastoestimulina, el ungüento sagrado de todo crossfitter.

Buen momento pues para volver a aprender a cuidarnos mejor las manos. Los callos son muy guays, pero no es plan.

El agarre es la variable principal para evitar callos. En lugar de coger la barra con la palma, intentar hacerlo con la base de los dedos. Ok. Entonces salen callitos en las falanges, pero no es lo mismo oiga.

Otro factor es que metemos las manos en el magnesio hasta el codo. El magnesio reseca una barbaridad, y es el origen de los callos.

Pero todo esto y más ya los sabíais. Lo que ocurre es que no tenemos en cuenta el cuidado de las manos después del entreno ¿Alguno de vosotros lleváis cremita de manos en la bolsa? Pues no. Pues eso. Pues ahí lo tenéis. Las manos son fundamentales para CrossFit, y después del WOD nos olvidamos de ellas. Lo suyo es hidratarlas después de la ducha. Y en la ducha, frotar con la típica piedra pómez de nuestras abuelas.

Pero bueno, como los callos son marca de la casa del crossfitter.

 

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